Estilo
Retinal para brutos: empezar sin quemarse la cara
Es el ingrediente antiedad con más respaldo científico, y también el que más caras rojas ha provocado por empezar deprisa. La diferencia no está en el bote, está en cómo lo usas las primeras semanas.

QUÉ ES ESTO, ANTES DE NADA
Retinal, retinol, retinoides. Son todo lo mismo de fondo: vitamina A aplicada sobre la piel.
Tu piel no puede usar la vitamina A tal cual. Tiene que transformarla, en varios pasos, hasta convertirla en ácido retinoico, que es la forma que de verdad hace el trabajo. Cuantos menos pasos haya que dar, más rápido actúa.
El retinol necesita dos transformaciones. El retinal, cuyo nombre completo es retinaldehído, necesita solo una. Por eso el retinal actúa antes, con una irritación parecida o menor.
El retinol no es malo. Es la generación anterior. Si empiezas hoy desde cero, empieza por retinal.
PARA QUÉ SIRVE, CON PLAZOS HONESTOS
Acelera la renovación de la piel, estimula la producción de colágeno, alisa la textura, atenúa arrugas finas y manchas, y de paso ayuda con el acné.
Es de lo mejor estudiado que hay en cosmética. Pero funciona en su tiempo, no en el tuyo: entre dos y tres meses para notar la textura, y entre cuatro y seis meses para las arrugas. Cualquiera que te prometa resultados en una semana te está vendiendo otra cosa.
EL PROTOCOLO PARA NO QUEMARTE
1. Empieza por una concentración baja, entre el 0,05 % y el 0,1 %. No vayas al 0,2 % de entrada porque tú aguantas. No aguantas. Casi nadie aguanta.
2. Poco a poco. Dos noches por semana las dos primeras semanas. Luego tres. Con el tiempo, noches alternas. Ir despacio aquí no es ser blando: es lo que hace que puedas seguir usándolo dentro de seis meses.
3. Técnica sándwich, si tu piel se irrita con facilidad. Consiste en poner hidratante, encima el retinal, y encima otra vez hidratante. Amortigua el contacto. Pierdes algo de potencia y ganas mucha tolerancia.
4. Un guisante para toda la cara. No más. Poner más no acelera nada; solo irrita más.
5. Solo por la noche. La luz lo degrada, y además deja la piel más sensible al sol.
6. Protector solar al día siguiente, sin excepción. Sin esto, el retinal no compensa: estás reparando por la noche lo que estropeas por el día.
CON QUÉ SE LLEVA Y CON QUÉ NO
BHA, que en la etiqueta verás como Salicylic Acid y es un exfoliante químico: en noches distintas, nunca la misma noche. Los dos irritan, y sumados se nota.
Vitamina C: por la mañana. Retinal por la noche. Se llevan bien precisamente porque no coinciden.
Niacinamida: compatible, y además ayuda a tolerar mejor el retinal.
QUÉ ES NORMAL Y QUÉ NO
Las primeras semanas puede aparecer lo que se llama purga: brotes en las zonas donde ya tenías la piel congestionada. El retinal acelera lo que iba a salir de todas formas. Es pasajero.
Lo que no es normal: escozor, rojez y descamación por toda la cara. Eso no es purga, es irritación. Baja la frecuencia o vuelve a la técnica sándwich.
CUÁNDO NO EMPEZAR
Si tienes la piel en carne viva, tirante o irritada de forma constante, arregla eso primero con hidratación y luego vuelves. Si tienes una dermatitis activa, o estás en tratamiento con retinoides orales recetados por un médico, esto no va contigo: lo lleva tu dermatólogo.
En verano no hay que dejarlo. Solo hay que ser más serio con el protector solar.
La lista
Una entrega cada semana. Veredictos, criterio y lo que no hace falta comprar. Te borras en un clic.