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La piel que quiero

Criterio

Cómo leer una lista de ingredientes sin volverte loco

Lectura4 min
Publicación16.08.2026
SecciónCriterio

En la parte de atrás del bote hay una lista de nombres raros. Es la única parte del envase que la marca no puede escribir a su gusto. Aprender a leerla es lo que más dinero ahorra.

Cómo leer una lista de ingredientes sin volverte loco

Todos los cosméticos que se venden en la Unión Europea llevan detrás una lista de ingredientes. Nombres largos, muchos en latín o en inglés, en letra diminuta. Se llama lista INCI, y es un vocabulario común: el mismo ingrediente se escribe igual en un bote comprado en Vigo que en uno comprado en Seúl.

Importa por una razón: el nombre del producto, las promesas de la caja y las cifras de un estudio con veinte voluntarios los redacta el departamento de marketing. La lista de ingredientes no. Su contenido y su orden están regulados. Es el único sitio del envase donde la marca tiene que decir lo que hay dentro.

No hace falta entenderla entera. Con dos reglas y cinco minutos se descarta la mayoría de las compras malas.

PRIMERA REGLA: EL ORDEN SIGNIFICA ALGO

Los ingredientes van del que más hay al que menos. Pero solo hasta llegar al 1 % del producto. A partir de ahí, el fabricante los coloca en el orden que quiera.

Eso suena a detalle técnico y es lo contrario: es la regla que desmonta la mitad de la publicidad de la cosmética. Si el ingrediente estrella del que habla la caja aparece al final de la lista, está ahí en cantidad ínfima. Sirve para poder mencionarlo, no para hacer nada en tu cara.

¿Y cómo sabes dónde está esa frontera del 1 %? Por unos cuantos nombres que casi siempre se usan en esa cantidad. Si ves alguno de estos, lo que venga después está por debajo del 1 %: Phenoxyethanol, que es un conservante con un tope legal del 1 % en la UE; Carbomer y Xanthan Gum, que espesan; Tocopherol, que es vitamina E; Disodium EDTA; y Sodium Hydroxide o Citric Acid, que ajustan la acidez.

SEGUNDA REGLA: LOS CUATRO PRIMEROS MANDAN

Los primeros cuatro o cinco nombres suelen ser la gran mayoría del producto. Ahí se decide si la fórmula es buena, no en los activos del final.

Si son agua, glicerina, algo que suaviza y algo que espesa, tienes una hidratante correcta. Si en cuarto lugar aparece Alcohol Denat., tienes una fórmula que va a resecar a bastante gente.

QUÉ SIGNIFICAN LOS NOMBRES MÁS FRECUENTES

Aqua: agua. Casi siempre la primera, y no es trampa: casi toda la cosmética es agua.

Glycerin, Butylene Glycol, Propanediol: humectantes. Atraen agua y la retienen en la piel. Baratos y eficaces. Que sean baratos no los hace peores.

Dimethicone, Squalane, Caprylic/Capric Triglyceride: emolientes. Suavizan y frenan la pérdida de agua. El Dimethicone es una silicona, y no, no asfixia la piel: eso es un bulo con veinte años de recorrido.

Parfum o Fragrance: perfume. Es la causa más frecuente de alergia de contacto en cosmética. No es veneno y mucha gente lo tolera sin problema, pero si tu piel pica o se enrojece, es el primer sospechoso.

Alcohol Denat.: alcohol. Da esa sensación de tacto seco y rápido. En un sérum ligero y en poca cantidad no pasa nada. En los primeros puestos, cuidado.

Nombres acabados en -eth o en -sulfate: tensioactivos. Son los que limpian y hacen espuma.

LO QUE LA LISTA NO TE VA A DECIR

La cantidad exacta de cada cosa. La acidez de la fórmula. La calidad de la materia prima. Si el activo se mantiene estable dentro de ese bote.

Por eso sirve para lo que sirve: descarta productos malos con mucha fiabilidad, pero no garantiza que uno bueno funcione. Es un filtro, no una bola de cristal.

EL MÉTODO DE CINCO MINUTOS EN LA TIENDA

1. Lee los cinco primeros nombres y decide si esa base te sirve.

2. Busca Parfum y Alcohol Denat. y mira en qué posición están.

3. Localiza el ingrediente que anuncia la caja y comprueba si cae antes o después de la frontera del 1 %.

4. Si el producto presume de cinco activos a la vez, da por hecho que ninguno está en cantidad útil.

Esta es exactamente la lectura que hacemos, fórmula por fórmula, para montar el catálogo. Si no te apetece hacerla tú en el pasillo, ahí está el resultado.

Y no hay que memorizar nada. La regla del 1 % vale para todo el estante.

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